En The Digital Life este año cumpliremos 5 años. Al mirar hacia atrás y ver todo lo que ha pasado y hemos logrado, nos sentimos muy felices. Al mismo tiempo, nos hizo detenernos un momento y recordar anécdotas de clientes y situaciones que nos hicieron reír, correr, bailar, desempeñar habilidades que no sabíamos que teníamos, desvelarnos, sudar y les somos sinceros, hasta llorar.
Entre diversos servicios, nuestra agencia ha manejado muchísimos clientes en toda esta trayectoria, una amplia cartera en este corto tiempo. Y si lo ves así, suena como el cuento de hadas para una agencia. ¡Clientes!
Claro, todos queremos clientes, más bien, los necesitamos. ¿Pero sabes que viene junto a este gran sueño de muchos clientes? (Además de mucho trabajo): Personalidades diferentes, emociones, tipos de clientes geniales, pero en una que otra ocasión, clientes no tan buenos.
En este artículo quisimos desglosarte unos cuantos:

El cliente ideal: Este es el cliente que todos queremos. Ese que entiende que el experto eres tú y confía plenamente en tu trabajo y experiencia. (Ojo, este puesto se gana) Pero ese cliente también entiende que nosotros somos expertos en Maketing Digital, pero no somos expertos en odontología, mecánica, libros, accesorios de cocina, grama, ingeniería, logística, embarques, etc., es decir, comprende a la perfección que dentro de esta relación, él tiene un rol y lo cumple a cabalidad. Además, conoce lo importante que es invertir en marketing y no escatima en las sugerencias que le ofrecemos.
Cuida y cultiva mucho este cliente.
El cliente que todo lo sabe: Este cliente sabe “más que tú”, quiere controlar cada paso que das, así sea en creación de contenidos, campañas, audiencia, líneas gráficas, fotografía, buyer persona y más. Préstale mucha atención a esto, recuerda que los resultados del trabajo dependen de la agencia, community manager, influencer, o el que sea el caso. ¡Ponte duro!
El grumpy one: Este cliente no te va a tratar bonito, ni te va a contar de su vida o invitar a almorzar, él está enfocado 100% a resultados; y cuidadito con los detalles en el camino, estará muy pendiente de esto. Lo que nos gusta de este cliente es que hace que cada día nos exijamos más, porque en TDL además de ser muy profesionales, también somos muy amorosos y carismáticos y nos gusta sacarle el WOW al cliente de la boca o aunque sea una pequeña sonrisa. No te predispongas, usualmente este tipo de cliente es muy leal, y en este ámbito, es algo que es muy valioso.
El cliente que quiere de todo: Esto sería perfecto, casi un sueño hecho realidad, sin embargo, ese cliente “piensa” que todo está incluido. Cuidado con esto, recuerda que tu tiempo y si es el caso, de tus colaboradores cuesta. Así como una blusa se cobra por unidad en una tienda de ropa, asimismo se cobran los servicios en marketing. ¡Importante! Tampoco es bueno llegar a extremos, si tienes “un cliente ideal” prémiale su confianza y lealtad con extras que harán que se sienta muy feliz.
Y finalmente, el cliente “sin nombre” (es que no queremos poner un adjetivo negativo). Este cliente todo lo ve mal, no realiza críticas constructivas, más bien solo critica, este cliente “nunca vende” y hasta puede llegar a tener malos tratos hacia ti y tu equipo. Para serles sinceros, no hemos vivido una experiencia como esta, porque somos de los que pensamos que ningún dinero, por mucho que sea, que nos haga sentir mal, deprimidos o triste vale la pena. Somos profesionales exitosos que vendemos un servicio y lo hacemos con amor y mucho ánimo. Si llegas a visualizar este tipo de cliente, RUNAWAY!
Te hemos compartido tipos de clientes que creemos son los más comunes, pero existen muchos más. Y que nos se nos olvide, no hemos extraído esta información de ningún estudio científico, más bien es un poco de las experiencias que hemos vivido. ¡Vaya que han sido muchas!
¿Y cuál es el objetivo de transmitirte esto? Darte ánimos, llenarte de positivismo y contagiarte de fortaleza, porque durante nuestra trayectoria profesional vamos a tener diferentes tipos de clientes y debemos lidiar con ellos; y créanme, esto no es un aspecto negativo, muy por el contrario, son personas y situaciones que te están ayudando a aprender, a forjar tu carácter profesional si es que estás empezando, o incluso a poner un poco los pies sobre la tierra si es que creemos que siempre lo tenemos todo perfectamente controlado.
¡Recuérdalo! Todos han sido empresas y personas que están confiando en ti y en tu trabajo, y en los casos que ya no sean tus clientes, en un momento lo hicieron, por lo tanto, se agradecido, analiza todas las experiencias que te toquen, manéjalas con profesionalismo y aprende de ellas.
Artículo por Melissa Monroy

Artículo por Melissa Monroy